Cuando empecé a hacer páginas web en WordPress, uno de los primeros temas que me llamó la atención fue el Divi. Primero me quitó el engorro de tener que maquetar las páginas con el editor clásico de WordPress y segundo, me ahorró muchísima faena a la hora de diseñar. Es uno de los constructores esenciales en el universo WordPress. Ha existido durante muchos años y debido a eso, tiene una gran base de usuarios fanáticos. Cuenta con muchas características innovadoras que son exclusivas de Divi.

¿Qué es un constructor visual? Pues simplemente es un plugin que te permite crear páginas de WordPress con solo arrastrar y soltar módulos predefinidos. Los creadores de páginas de WordPress te permiten crear, editar y personalizar el diseño de un sitio web sin escribir ni una línea de código.

El siguiente constructor visual que probé fué el plugin Visual Composer (WP Bakery), que he estado utilizando durante unos cuantos años. No me preguntéis porque cambié del Divi Builder al Visual Composer, porque no sabría decirlo. Simplemente empecé a utilizar el Visual Composer porque ese constructor visual venía ya preinstalado en la mayoría de los temas que estaba utilizando de WordPress.

Al igual que con el Divi Builder, la curva de aprendizaje del Visual Composer fue muy gradual, ya que enseguida empecé a pillarle el tranquillo a eso de arrastrar y soltar módulos. La verdad es que lo que más me costó fue saber qué hacía cada uno de los módulos que llevaba preinstalados el plugin. La verdad es que me sorprendió la cantidad de que disponía, ya que el Divi no llevaba ni de lejos tantos módulos. Para el diseño de páginas web es muy cómodo saber para qué sirve cada cosa, ya que te da una rapidez y soltura a la hora de maquetar páginas muy buenas.

He de decir que nunca he utilizado las plantillas predefinidas que vienen con el constructor visual porque son una puta mierda. La verdad es que para el esfuerzo que ponen en diseñar el plugin, parece mentira que usen tan poco tiempo en las plantillas predefinidas, ya que son todas iguales y sin ninguna gracia. Pero vamos que, quitando esta pequeña puntualización, el plugin va estupendamente. La verdad es que el cambio de Divi Builder a Visual Composer fue muy rápido. Otro cantar es el uso de Elementor, que me costó lo suyo entenderlo ya que es más parecido a un constructor visual en el frontend y todas las opciones parece que tengas que buscarlas con lupa, no como con los otros dos constructores que las opciones te aparecen prácticamente en la cara al utilizar cualquier módulo.

Otro cantar es la utilización de recursos de cada uno de los tres plugins. Tanto con el Divi Builder como con el Visual Composer, nunca tuve ningún problema en cuanto a utilización de recursos por parte del servidor, no así con el Elementor, que hacía cosas raras y no guardaba lo que tenía que guardar, por no hablar de la vista previa que hacía lo que le daba la gana. Luego resultó ser que tenía que ampliar funcionalidades en el hosting para que el Elementor funcionara bien. Que otra cosa que no entiendo es la manía del hosting de no dar las funcionalidades contratadas desde un principio, siempre tienes que estar llorando al técnico de turno.  Aunque este tema lo abordaré en otro post.

Resumiendo, yo por mi parte me quedaría con el Visual Composer, ya que te da muchas más armas para ejecutar lo que deseas, los otros dos ahora mismo gastan muchos más recursos que los hostings no tienen implementados por defecto.

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